jueves, 7 de mayo de 2015

JUEGOS DE NIÑOS



La gallina ciega. Goya (Museo del Prado)

Estos juegos de los que vamos a hablar, eran propios de los niños hasta los 11 o 12 años, se compartían entre chicos y chicas. Algunos son muy antiguos y es imposible rastrear su origen, como las diferentes variedades del “escondite”, pero otros podríamos datarlos alrededor de la segunda mitad del siglo XX, como el de “Campo y medio”. Hay juegos como el de saltar a la cuerda que no voy a describir aquí, pero en el cancionero encontraréis algunas de las canciones, como la que dice: "al pasar la barca me dijo el barquero..." No obstante, todos se siguen practicando en muchos pueblos entre los pequeños. Espero que os traigan gratos recuerdos, eso sí, os recuerdo que los nombres pueden variar de unas zonas a otras, tal vez vosotros los denominéis de otra forma, pero seguro que todos los que hemos jugado alguna vez en la calle los hemos practicado.


EL JUEGO DEL BOTE

Se necesita un bote de conserva grande al que se le meten unas cuantas piedras y se le aplasta la parte abierta para que no se salgan. Uno de los jugadores se queda de guardián del bote mientras los demás se esconden. Antes uno da una patada al bote para lanzarlo cuanto más lejos mejor, porque así hay más tiempo para esconderse. El guardián recoge el bote y lo trae al lugar asignado y empieza a buscar a los escondidos. Cuando encuentra a alguien debe correr hacia el bote y cogiéndolo lo hace sonar diciendo: “bote, bote, por fulanito”. Así hasta que encuentra a todos y entonces será el guardián el primero que ha sido encontrado. Pero si uno de los escondidos sale corriendo y llega al bote antes que el guardián da una patada al bote salvando a todos los compañeros localizados y el juego comienza de nuevo.

TRES NAVIOS EN UN MAR

Se trata de otra forma de jugar al escondite, en equipos. Los jugadores se dividen en dos grupos, ya sea mediante una rifa (normalmente se hace así) o de manera aleatoria. Existe una rifa típica para este juego: “UNA, DOLE, TELE, CATOLE, QUILA, QUILETE, ESTABA LA REINA EN SU GABINETE, VINO GIL, APAGÓ EL CANDIL, CANDIL, CANDILÓN, JUSTICIA Y LADRÓN”. Al que le corresponde justicia forma un grupo y al que le toca ladrón otro y, como es lógico, los primeros que se esconden son los ladrones y los justicia son los que le buscan.
Lo identificativo del juego es que cuando el grupo está escondido grita: “tres navíos en un mar” y el otro sale en su busca, mientras dice: “y otros tres en busca van”. La habilidad consiste en buscarse un sitio lo más original posible para esconderse, porque si tras un tiempo prudencial, no les encuentran salen del escondite y tienen la posibilidad de esconderse otra vez. En cambio, si les encuentran, los papeles se invierten.

TRUCUMÉ

4
3
5
2
6
1





Se juega con tejo (piedra, trozo de teja…). Primero se dibuja la tabla en el suelo (normalmente con un palo o sino con el pie), tiene seis casillas

que se numeran. Se desliza el tejo con cuidado de no pisar la raya porque de ser así pierdes. Después, a pata coja se va empujando el tejo de cuadro en cuadro con el pie, pero siempre sin pisar la raya (ni con el tejo, ni con el pie), hasta que llegas al 6. A continuación tiras el tejo al 2 y así sucesivamente.

El AVIÓN

7
8

6


4
5


3


2


1


Es similar al anterior. También se empieza en el número 1, tirando el tejo con cuidado de no pisar las rayas. En este de lo que se trata es de ir saltando a la pata coja sin tejo, en el 2 y en el 3; en el 4 y el 5 se posan los dos pies; en el 6, a pata coja; en el 7 y el 8 se vuelven a posar los pies, de un salto das la vuelta y el recorrido se hace en sentido inverso hasta llegar al dos, como aquí estás a pata coja has de coger el tejo que está en el 1 sin posar el otro pie. Sales fuera y vuelves a empezar pero lanzando el tejo al 2 y así hasta llegar al 8. Si en una de las tiradas no llegas al número que te toca al lanzar el tejo, o pisas la raya pierdes. Lo mismo que si en el recorrido pisas una raya con los pies.

CAMPO Y MEDIO
            
Grupo A
____________
Grupo B
____________
Grupo A

Este juego tuvo su esplendor en los años sesenta y los setenta, tanto en pueblos como en ciudades. Aún se practica en algunos pueblos.
Solo se necesita un balón y dos grupos de jugadores. Se marca el campo. Los jugadores del grupo A se reparten en sus dos zonas y los del grupo B se colocan todos dentro. Los del grupo A tienen que lanzar el balón intentando dar a los jugadores del B sin que estos lleguen a cogerlo. Si lo cogen se salvan y si no quedan eliminados; así se sigue hasta que no queda ningún jugador dentro del campo y entonces cambian los grupos la posición del juego.
Una variante de este juego es la denominada:

 “CAMPOS QUEMADOS”:

Prisioneros Grupo B
_________________
Grupo A
_________________
Grupo B
_________________
Prisioneros Grupo A

En este juego también hay dos grupos, pero en cada campo hay un espacio para prisioneros. Comienza el juego lanzando el balón uno de los integrantes del grupo A, si consigue dar a alguien del grupo B, sin que coja el balón, lo apresa y pasa a su campo de prisioneros. Si alguien de su grupo consigue pasarle el balón, puede tirar desde su prisión a alguien del grupo A y si le da sin que éste coja el balón, él se salva y el tocado pasa a ser prisionero del grupo B. Se acaba el juego cuando todos los jugadores de un grupo han sido hechos prisioneros.

PIM-PIM
Este juego se jugaba con los más pequeños de la casa. Se trataba de ir poniendo las manos, con el torso hacia abajo, una encima de otra mientras se cantaba la canción: pim-pim, zarramaca pim, la meca, la meca, la tortilleja, tengo un mozo que sabe arar, retajar, dar la vuelta a la redonda, esa mano que se esconda (se esconden las manos a la espalda), el que enseñe los dientes, palas calientes; el que enseñe las muelas, palos en ellas.
El que se reía perdía. Pero para los más pequeñines, esto era lo más difícil, así que casi siempre perdían.

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